La alfabetización en salud se puede definir como las competencias de las personas para acceder, comprender, evaluar y aplicar información para tomar decisiones de salud en la vida cotidiana. Ayuda a las personas a tomar decisiones saludables en momentos en que los límites entre el trabajo y la vida ya no son tan claros.

Cuando las personas se enferman, buscan los mejores tratamientos posibles. Pero, ¿cómo podrían saber sobre esos tratamientos si no se les proporciona información fácil de entender en primer lugar? Las empresas farmacéuticas desarrollan innumerables medicamentos y dispositivos para ayudar a las personas a controlar su condición, pero solo en algunas ocasiones se presentan anuncios de una manera que educa al paciente. Al dedicar más tiempo a garantizar que todas sus comunicaciones sean claras para las personas de cualquier nivel educativo, las empresas farmacéuticas pueden mejorar la alfabetización en salud.

Desafíos enfrentados con la alfabetización en salud

Según la Oficina de Prevención de Enfermedades y Promoción de la Salud (Actividades de comunicación de la salud), más de un tercio de los adultos de los EE. UU., 77 millones de personas, tendrían dificultades con las tareas de salud comunes, como seguir las instrucciones en la etiqueta de un medicamento recetado o adherirse a una inmunización infantil programar usando una tabla estándar.

Un informe presentado por el Instituto de Medicina sugiere que 90 millones de personas, casi la mitad de la población adulta de EE. UU., Carecen de las habilidades de alfabetización en salud necesarias para comprender y actuar sobre la información de salud y las demandas del sistema de salud.2 La publicidad en salud tiene un largo camino por recorrer antes de que los pacientes puede resultarle más fácil relacionarse y comprender la información que reciben de estas empresas.

Los métodos actuales que se utilizan para promocionar a las personas con problemas de salud están haciendo que la educación del paciente quede en el camino. Las personas encuentran que los actores y modelos son menos identificables en comparación con pacientes reales. Si los pacientes carecen de los conocimientos de salud que se necesitan para comprender los anuncios, la información provista podría confundirlos o malinterpretarlos.

SOLO el 12% de los adultos tienen conocimientos de salud competentes

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. Informó que solo el 12 por ciento de los adultos tienen conocimientos básicos de salud.3 La mala educación del paciente podría conducir a un mal manejo de las dolencias crónicas e incluso causar contratiempos. Las personas pueden omitir sus citas o exámenes muy necesarios, no tener la capacidad de controlar las afecciones, ser hospitalizados con frecuencia y enfrentar mayores costos de atención médica. Si los pacientes no son conscientes de las preguntas que deberían hacer sobre sus medicamentos, en esencia sobre cómo actuaría o reaccionaría el medicamento, podrían experimentar resultados negativos.

Alfabetización en salud como un activo de marketing estratégico y responsabilidad social corporativa

La alfabetización en salud puede dejar de ser un desafío si tanto las compañías farmacéuticas como los proveedores de atención médica toman medidas para educar a sus pacientes. El rápido desarrollo de diferentes canales de comunicación ha hecho que las personas parezcan omnipresentes. Esto brinda acceso a profesionales de la salud a una variedad de canales de comunicación (redes sociales, blogs, foros comunitarios, campañas de educación del paciente, etc.) para transmitir información sobre la salud.

Si bien hay muchas maneras para que las empresas farmacéuticas mejoren el marketing a través de la alfabetización en salud, el primer paso sería comenzar escribiendo información que sea fácil de entender.

“Simplicidad es la máxima sofisticación.”

– Leonardo da Vinci

El uso de jergas técnicas (en este caso, la terminología médica industrial) puede interferir con la alfabetización en salud porque los pacientes no pueden entender lo que significan las palabras. Las compañías farmacéuticas deben apegarse al idioma local y al estilo de escritura para asegurarse de que las personas sepan lo que están haciendo usando un dispositivo médico específico o tomando un medicamento.

Incluso la forma en que se presenta la información puede mejorar la comprensión. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE. UU. Sugiere que el texto debe tener al menos una fuente de 12 puntos con poco o ningún formato, como guión o cursiva.4 Las imágenes y los puntos pueden usarse para espaciar la información y agregar significado a su comunicación. Los hechos deben presentarse en oraciones y frases cortas para que los pacientes no se sientan abrumados cuando leen una literatura sobre salud.

El marketing multicanal tiene su propio conjunto de desafíos. Los folletos y folletos ofrecen pequeñas explosiones de información en un solo lugar. Sin embargo, cuando se trata de sitios web, la mayoría de las personas luchan por buscar información. Si las compañías farmacéuticas están buscando expandir su presencia en la web e invertir en diversas actividades de Web Marketing, será aconsejable diseñar sitios que sean fáciles de usar. Estos sitios web deben tener categorías claras, mantener un diseño simple y utilizar una variedad de medios.

Teniendo en cuenta la explosión de información que ahora está disponible para los pacientes, la publicidad directa al consumidor es la mejor apuesta para las empresas farmacéuticas. Al presentar la información de una manera fácil de entender, las compañías farmacéuticas pueden aumentar la educación del paciente con su publicación.


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