VALOR de la INFORMACIÓN

Para asegurar la continuidad (empresa en marcha) utilizamos muchos recursos. La falta de disponibilidad o el deterioro de algunos recursos amenazará la continuidad y afectará nuestras posibilidades de éxito y, a veces, nuestras posibilidades de supervivencia. Uno de estos recursos importantes / críticos es la información.

Podemos considerar el valor “intrínseco” de la información como el costo de adquisición, los medios para almacenar, estructurar, mantener y entregar la información (sistemas informáticos).

El valor “consecuente” de la información computarizada es la pérdida potencial (ingresos, capacidad de servicio) si la información fue destruida / corrompida o no pudo entregarse a tiempo.

Podemos comprar un seguro para cubrir la pérdida o la imposibilidad de entregar / procesar información. Sin embargo, eso no reemplaza la pérdida.

¿Entonces, dónde vamos desde aquí? Necesitamos protegernos contra la pérdida de información y sistemas de información e implementar medidas para recuperar la información y los sistemas. No podemos diseñar e implementar medidas efectivas basadas en suposiciones teóricas o conjeturas o intuiciones. ¿Cuánto es demasiado? ¿Cuánto no es suficiente?

Nuestro primer paso es el Análisis de Riesgos donde:

  • Establecemos los valores “intrínsecos” y “consecuentes”.
  • Identificamos las amenazas y los riesgos.
  • Eliminamos las amenazas y minimizamos los riesgos siempre que sea posible.

Nuestro siguiente paso es diseñar e implementar medidas de contingencia para abordar escenarios donde las medidas preventivas han fallado. Con un buen Análisis de Riesgos hemos eliminado los supuestos teóricos y tenemos una medida mucho mejor de cuánto invertir en nuestros planes de contingencia.

PLANES DE CONTINGENCIA y CONTINUIDAD

Los planes de contingencia pueden producirse rápidamente basándose en supuestos teóricos y consultas de expertos. Mientras presenta una solución lógica / metódica y da una sensación cálida (“TENEMOS UN PLAN”), tal plan solo vale el papel en el que está escrito.

Un plan documentado que es efectivo es el RESULTADO FINAL de un proceso que adopta soluciones prácticas y probadas (comprobadas).

El método para desarrollar y probar un Plan de Contingencia debe ser lógico y práctico. El método debe responder a las necesidades, ser rentable y proporcionar el vehículo para el éxito.

A diferencia de otros sistemas orientados a respaldar las funciones comerciales, los planes de contingencia no mejorarán el margen de beneficio ni mejorarán la productividad. Implica costos adicionales y recursos humanos de los que es posible que nunca se obtengan beneficios directos y tangibles. Sin embargo, es un componente clave de la estrategia general para proteger los activos y garantizar la continuidad y supervivencia del negocio.

PLANES DE CONTINGENCIA: desarrollo e implementación del plan

La definición de un plan eficaz:

Un buen plan de contingencia es una declaración completa y coherente de acciones, tareas, dependencias e hitos junto con los recursos necesarios para lograr el nivel requerido de recuperación para determinadas funciones en determinadas ubicaciones dentro de determinados plazos.

Las palabras o frases clave a extraer de esta definición son: ACCIONES / TAREAS, DEPENDENCIAS, RECURSOS, NIVEL DE RECUPERACIÓN, FUNCIONES, UBICACIONES y MARCOS DE TIEMPO. Un buen plan debe abordar todas estas palabras u oraciones clave. Un buen plan debe ser detallado pero al grano. Debería excluir cualquier información teórica y políticas extensas. Es principalmente un plan de acción que da instrucciones muy específicas.


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