Artículo original publicado en Arquitectura y Diseño

En la boscosa localidad griega de Acharnés, a pocos kilómetros de a Atenas, está ubicado el Tatoï Club, el nuevo centro de reunión para los amantes del tenis. Un lugar en el que practicar tus voleas y tus reveses, y no solo eso: en este club también puedes recibir un tratamiento de crioterapia o relajarte –y rejuvenecerte– en su spa.

En un ambiente vestido con cálidos muebles de madera, el Tatoï Club ofrece un catálogo de actividades dirigidas a mejorar tu bienestar. A través de las celosías, se filtra la luz natural que va iluminando a su paso cada uno de los espacios. La experiencia holística que se vive dentro del centro se extiende también hacia los espacios exteriores, con cálidos detalles que hacen la estancia más agradable y un entorno boscoso que propicia la conexión con la Naturaleza desde el primer momento. Paisajes increíbles llenos de plantas mediterráneas para relajantes paseos a pie o en bicicleta.

Además de la madera, el latón también es un material con presencia en este club privado, a través de elementos como las lámparas de mesa que decoran las habitaciones en las que los clientes se pueden alojar para disfrutar de una experiencia más global. Las paredes y los techos en color beige combinan con un mobiliario y unos textiles en el mismo color. Los tonos naturales encuentran su contrapunto en las pinceladas rojas de los cuadros, armoniosamente situados.

El spa de este club privado pone a la persona en el centro, con una piscina que invita a realizar estiramientos relajados y de forma consciente. El bar restaurante es un punto de encuentro durante todo el día: sus amplios espacios reflejan calidez y confort. En definitiva, los huéspedes tienen la oportunidad de vivir una experiencia de bienestar integral, relajarse y disfrutar de una cálida hospitalidad en un entorno natural y sereno.

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